El proyecto de restauración de los Prats d’Albinyana, en la Pineda, se integra en una visión global de transformación ambiental y valorización del territorio, con el objetivo de recuperar un espacio húmedo de gran valor ecológico dentro de la Red Natura 2000. Con cerca de cuarenta hectáreas de actuación, la intervención, fruto de una colaboración entre el Ayuntamiento de Vila-seca y el Port de Tarragona, ha permitido restablecer las dinámicas naturales propias de los humedales mediterráneos mediante la creación de una gran laguna, la recuperación de hábitats de ribera y la mejora de la conectividad ecológica. Este proceso ha favorecido la presencia de especies autóctonas, muchas de ellas en riesgo de extinción, y ha consolidado el espacio como un entorno de gran interés para la biodiversidad.
Continúa en marcha el proyecto del Ayuntamiento y el Puerto de Tarragona para la construcción de un nuevo contradique junto a la playa dels Prats, que ofrecerá un espacio abierto integrado en el paisaje y, al mismo tiempo, respetuoso con el entorno litoral y marino. Este espacio tendrá un uso social con zonas de pinar y humedales que conectarán con el espacio protegido de la Red Natura 2000 de los Prats d’Albinyana, con diversas rutas para pasear, miradores y otros espacios de ocio.
En este contexto, cobra especial relevancia el futuro centro experiencial de Cal·lípolis, concebido como un equipamiento de referencia para la interpretación del territorio. Este espacio permitirá explicar de manera integrada los valores naturales de los Prats d’Albinyana y su entorno, facilitando una experiencia divulgativa e inmersiva para los visitantes. El centro aspira a convertirse en una puerta de entrada al conjunto del espacio natural, con propuestas orientadas a la sensibilización ambiental, la educación y el disfrute responsable.
Además, el proyecto incorpora la dimensión histórica con la puesta en valor de la villa romana de Cal·lípolis, reforzando la conexión entre pasado y presente. De este modo, el nuevo centro experiencial actuará como elemento vertebrador de un relato que combina patrimonio cultural y natural, contribuyendo a posicionar Vila-seca, la Pineda Platja como un destino en el que la sostenibilidad, el conocimiento y la experiencia del visitante se convierten en protagonistas.





